Un soplo de aire fresco (de un musulmán sudanés residente en Catar)

Inicio/Blog, Citas, Comentarios, Comunicación, Declaraciones, Videos/Un soplo de aire fresco (de un musulmán sudanés residente en Catar)

Un soplo de aire fresco (de un musulmán sudanés residente en Catar)

Khalid Albaih es un viñetista, diseñador y escritor sudanés que ha vivido la mayor parte de sus 36 años de vida en el exilio en Doha (Catar). Hijo de diplomático, nació en Bucarest (Rumanía), pero solo vivió en Sudán sus primeros nueve años, dado que su familia debió abandonar el país como consecuencia de un golpe de Estado.

Algunos de sus dibujos fueron enarbolados como estandartes durante la Primavera Árabe y, dada la naturaleza de las cuestiones que aborda en la mayor parte de su trabajo, costaría trabajo definirle como “humorista”. Con todos los peligros inherentes a las comparaciones, se le podría identificar más bien como una especie de El Roto musulmán, uno de esos dibujantes que, más que una sonrisa, te arranca un rictus de amargura, con una viñeta que se asemeja mucho a una declaración de principios y que casi siempre invita a pensar.

En junio de 2013 se presentó en la web del New York Times exponiendo su método de trabajo: http://www.nytimes.com/video/world/africa/100000002268821/an-arab-cartoonist-in-motion-.html

Uno tuvo la enorme fortuna de conocerle en octubre pasado, cuando visitó Bilbao con motivo de su participación en el Festival de Literatura y Arte con Humor JA! Bilbao.

Khalid2(Foto: David Herranz en http://revistacactus.com/khalid-albaih/)

Bien plantado, con ese aire aristocrático que tienen los nubios, viste casual pero elegante, y no se separa de su Smartphone: es un millennial que se encuentra a sus anchas en el mundo interconectado de las redes sociales (no tiene página web, pero sí activas cuentas de Facebook y Twitter). De hecho, con su background cosmopolita y multicultural, en alguna ocasión ha declarado: “Si me preguntas de dónde soy, te diría que soy de Internet”.

Una entrevista vía Skype de 25 minutos en:

Habla un perfecto inglés (especialmente para quienes encontramos dificultades con los acentos pata negra de británicos o estadounidenses), es simpático y extrovertido, y más divertido de lo que dejan ver sus casi siempre amargas viñetas. Entre los casi 35.000 resultados que arroja Google cuando se teclea su nombre, numerosos videos, entrevistas y muestras de su trabajo. Un material muy recomendables, con el obvio requisito de un nivel medio en la lengua de Shakespeare… o en árabe.

Personalmente, y en esta época de “megustas” y seguimientos –más bien del poco tiempo que finalmente dedicamos a tanto potencial líder de opinión en las redes-, es sin duda el tuitero a quien más atención presto cuando se notifica una actualización de su cuenta (y eso ocurre bastante a menudo).

Resulta especialmente oxigenante acudir a sus redes sociales después de alguno de los bombardeos a los que últimamente nos vemos sometidos cada vez que los medios centran su atención en la actualidad del Oriente Medio, en el mundo árabe, en la religión islámica o en los descerebrados que se atribuyen su representación. Khalid aporta casi siempre un punto de vista no infalible, no indiscutible, pero sí original, que invita a reflexionar. Y tampoco es monotemático: su mirada se dirige también a los EE UU, a Europa y al resto del mundo. Al siglo XXI, en definitiva.

Le gusta recordar que es su país, Sudán, y no Egipto, el que cuenta con más pirámides en el mundo. Cree que el Arte consiste en incomodar, y que las viñetas son la mejor manera de hacerlo “porque no es necesario ser un intelectual para comprenderlas”. Sus dibujos son para él “la nueva arma para responder a aquellos que tratan de silenciarnos”, y cree que su generación, la que ha crecido con Internet, está destinada a solventar los problemas del planeta: “El mundo se ha convertido en una aldea, y el odio en un lugar tan pequeño lleva al desastre: es preciso que comprendamos el hecho de que nuestras diferencias no son mayores que las similitudes que compartimos”. Lo dice el padre de dos hijos de corta edad, que sigue los consejos de su mujer a la hora de editar y hasta “censurar” su trabajo, con el objetivo de que sus viñetas provoquen encendidas discusiones, pero evitando el insulto.

Khalid3(Caricatura  de Carlos Latuff en http://culturunners.com/projects/we-the-people)

Recientemente, Khalid ha participado en una interesante experiencia: un viaje en auto-caravana con una decena de artistas árabes para explorar la realidad de los Derechos Humanos y Civiles en… los Estados Unidos. Con salida en Washington D.C. y llegada a Memphis (Tenessee). Un reflejo del viaje en siete minutos está disponible en Youtube:

Exactamente lo contrario a los estereotipos. Un personaje interesante, en definitiva. Recomendable.

2017-05-19T09:13:34+00:00

Deje su comentario

*